Los límites de la lógica
Hasta la década de 2000, creíamos que el pensamiento y el comportamiento eran lo principal y que las emociones eran secundarias. Pero con la llegada de los escáneres de resonancia magnética funcional, empezamos a comprender mucho más.
Hoy sabemos que, en primer lugar, el sistema nervioso reacciona ante ciertos estímulos con emociones, y solo después nuestro cerebro racional intenta encontrar una justificación «lógica» para ello.
Gente inteligente, miedo irracional
Todo esto quedó confirmado por mi experiencia trabajando con miles de personas con fobia a volar de todo el mundo. Personas absolutamente lógicas y sensatas perdían por completo su capacidad de pensar con racionalidad a bordo.
Resultó que, sencillamente, eran físicamente incapaces de actuar y pensar tal y como habíamos planeado durante las sesiones de terapia cognitiva. Precisamente por eso son esenciales los enfoques basados en el cuerpo, como la Experiencia Somática, el EMDR y la terapia basada en el sistema polivagal: actúan directamente sobre el sistema nervioso, sorteando las limitaciones de los métodos puramente cognitivos.
Las raíces más profundas
Hoy en día es evidente que las personas que necesitan controlar constantemente el mundo que les rodea padecen aerofobia. Esta necesidad es consecuencia de una pérdida de confianza en el mundo. Y la pérdida de confianza en el mundo, en la mayoría de los casos, es consecuencia de una pérdida de confianza en los padres durante la primera infancia.
¿Por qué el avión provoca pánico?
Cuando no se puede controlar una situación concreta, uno necesita la posibilidad de escapar de ella. El avión no nos ofrece ni la ilusión de control ni la ilusión de escapar de una situación incontrolable.
La psique no tiene más remedio que llamar nuestra atención sobre la pérdida de esas ilusiones que son tan importantes para algunas personas. Es decir, activa el pánico. Y el pánico va acompañado de un bloqueo instantáneo de la capacidad de pensar con lógica.
Más allá de la TCC
Por eso, por regla general, la TCC no es suficiente para tratar la aerofobia, ya que recurrir a la lógica suele ser inútil.
Afortunadamente, hoy en día contamos con todas las herramientas necesarias para tratar la aerofobia, incluso a nivel del sistema nervioso autónomo.





