Amas a alguien que tiene miedo a volar. Y no sabes qué hacer. Has intentado razonar con él o ella. Le has mostrado estadísticas. Y nada de eso ha funcionado.
Has visto cómo cancelaban sus vacaciones. Rechazaban oportunidades laborales. Se perdían bodas familiares. Y esto es lo que quizá no expreses en voz alta: frustración. Tu frustración es comprensible. Y su miedo también lo es. Ambas cosas son ciertas al mismo tiempo.
A qué te enfrentas
El miedo a volar no es una elección. Su sistema nervioso ha aprendido que volar es peligroso. Cuando tu pareja te dice que sabe que volar es seguro, pero que aun así no es capaz de hacerlo, te está diciendo la pura verdad. El cerebro racional conoce las estadísticas. Pero la amígdala no procesa estadísticas. Procesa sensaciones.
Lo que no hay que hacer
No minimices el miedo. Decir «no es para tanto» genera vergüenza. La vergüenza no reduce el miedo.
No des ultimátums. Los ultimátums generan presión. La presión aumenta la ansiedad.
No te lo tomes como algo personal. El hecho de que no quieran volar no tiene nada que ver con lo mucho que te quieren.
No te conviertas en su terapeuta. Eres su pareja, no quien les trata.
Lo que realmente ayuda
Valora su experiencia. «Veo que esto te resulta muy difícil». No hace falta que comprendas el miedo para reconocerlo.
Pregunta cómo puedes ayudar. No digas «¿qué puedo hacer para que tengas menos miedo?», sino: «¿qué te vendría bien ahora mismo?».
Controla tus propias reacciones. Si mantienes la calma, es posible que ellos también la mantengan.
Ten paciencia con el proceso. La recuperación no es lineal. Habrá días buenos y días malos.
Juntos en el avión
No preguntes constantemente si están bien; eso transmite ansiedad. Mantén una actitud natural. Si ellos sacan el tema de la ansiedad, escúchalos sin intentar solucionarlo. Si surgen dificultades, mantén la calma. Tu sistema nervioso en calma es la herramienta más poderosa de la que dispones.
Lo más útil que puedes hacer es algo aparentemente sencillo: mantén la calma, sé paciente, mantén la atención en el momento y hazles saber que su miedo no cambia la opinión que tienes de ellos.




