La segunda trampa en la mentalidad de quien tiene miedo a volar
Hoy analizamos una segunda trampa en la mentalidad de quien tiene miedo a volar: «Pero algo puede salir mal». O, dicho de otra forma: «Pero algo puede pasar».
En primer lugar, tienes toda la razón. Sí, «puede salir mal» y sí, «puede pasar cualquier cosa».
La redundancia integrada en la aviación
Un avión, por ejemplo, está compuesto por 6 000 000 de piezas, y sería ilógico suponer que las 6 000 000 de piezas funcionarán siempre a la perfección.
Sin embargo, los diseñadores de este avión eran conscientes de que algo podía «salir mal». Por eso, todos los sistemas de aviación que afectan a la seguridad del vuelo están duplicados, y a menudo más de una vez.
Las personas inteligentes, cuando diseñan y operan aeronaves, dan por sentado que «algo puede salir mal». Todo el sistema de aviación está pensado para que, en caso de que «algo salga mal», existan otros sistemas y algoritmos claros que eviten que ese «fallo» se convierta en un problema grave.
El problema de esta forma de pensar
En general, la idea de que «aún puede pasar algo» es muy problemática. Piénsalo: como puede pasar cualquier cosa, en cualquier momento y en cualquier lugar. Si vives con ideas como «aún puede pasar...», muy pronto llegará un momento en el que no podrás salir de casa, porque «puede pasar...».
Sin embargo, espero que no pienses así fuera del avión. Cuando sales de casa, no piensas «¿y si le pasa algo a algún camionero cualquiera que venga en sentido contrario?», ¿verdad? ¿O «¿y si me cae un ladrillo en la cabeza»?
Entonces, ¿por qué te parecen aceptables esos pensamientos en el avión?
La verdadera raíz del problema
Todo eso, amigos míos, se debe a que necesitáis una explicación, una justificación para vuestro propio miedo. Así somos todos: si tenemos sentimientos, estos deben tener una justificación.
Por ejemplo, cuando nos enamoramos, dotamos al objeto de nuestra adoración de un millón de cualidades «increíbles» y «únicas». «Si siento miedo en el avión, tengo que averiguar por qué está justificado».
Bueno, quien busca, siempre encuentra. Y ahora la idea de «¿y si algo sale mal?» parece muy «lógica».
Es evidente que la raíz del problema no radica en el hecho de que «pueda pasar algo», sino en una desconfianza generalizada hacia la vida.





