La respuesta es sí y no, sobre todo para las personas con ansiedad.
Sí: porque la imprevisibilidad es uno de los principales factores que provocan ansiedad a quienes tienen miedo a volar. Saber qué esperar ayuda a reducir la ansiedad. Las previsiones crean una sensación de control y minimizan ese elemento de imprevisibilidad.
No: y este es el motivo:
La precisión de las previsiones sigue siendo bastante baja, en torno al 51-53 %. Eso es apenas mejor que lanzar una moneda al aire. ⠀
Si ves que el pronóstico anuncia turbulencias «moderadas» o «fuertes», es posible que decidas cancelar el vuelo. El cerebro recompensa esa evitación con sustancias químicas que producen alivio (dopamina y endorfinas), lo que te hace creer que no volar equivale a sentirte mejor. Con el tiempo, ese ciclo hace que volar resulte aún más difícil. ⠀
Si no puedes cancelar el vuelo, subirás al avión ya aterrorizado, esperando a que llegue esa «mala» turbulencia, aunque en realidad nunca llegue a producirse. ⠀
Si el pronóstico dice «vuelo tranquilo», quizá te preguntes: «¿y si se equivoca?». ⠀
Y si no es así —si notas sacudidas a pesar de que el pronóstico indica un vuelo tranquilo—, te entra el pánico: «¡Esto no puede ser turbulencia; algo debe de estar pasando!» ⠀
Cuanta más energía mental dediques a las previsiones, las expectativas y la posibilidad de evitarlo, más exagerarás la importancia de la propia turbulencia. En realidad, la turbulencia no es más que movimiento: todos los medios de transporte se sacuden. Para un pasajero con el cinturón abrochado, la turbulencia es 100 % segura. Pero darle demasiada importancia convierte una sacudida inofensiva en un monstruo.
Entonces, ¿cuál es la solución adecuada?
Aprende a afrontar cualquier situación, sea cual sea, en el momento en que se presente. Eso implica comprender no solo la seguridad aérea, sino también tu propia mente y cómo gestionar tus reacciones. No tienes que controlar las turbulencias; tienes que controlar tu mente y tu cuerpo ante ellas.
A la larga, las previsiones de turbulencias por sí solas pueden hacer más mal que bien a alguien que sufre de ansiedad al volar. La previsibilidad ayuda, pero solo como parte de un conjunto de herramientas completo y estructurado para gestionar el miedo.
Eso es precisamente lo que hace la aplicación SkyGuru. No solo ofrece previsiones de turbulencias, sino que también pone a disposición de quienes tienen miedo a volar diversas herramientas psicológicas. Ayuda a estas personas a afrontar las turbulencias, no evitándolas, sino controlando su sistema nervioso cuando se producen turbulencias externas (o internas).





